Los blogeros toman posesión del Cuarto Poder
● Casos como el de Watergate han demostrado históricamente el amplio poderío que pueden alcanzar los medios de comunicación a la hora de fiscalizar. Situación que recalca a diario el sometimiento de las masas por parte de las empresas periodísticas. Sin embargo, la ciudadanía se cansó de aquello, pues con la ayuda de la tecnología intenta provocar una revolución con los populares diarios ciudadanos.
Nueve y media de la noche y Eduardo apaga la televisión. Siente que ya absorbió la información necesaria de los noticiarios centrales. Su objetivo ahora es sentarse a escribir diversos artículos para publicarlos en su blog, los cuales abarcarán una mirada diferente de lo tradicional. “Lo que uno consume todos los días es paupérrimo. La mayoría de los hechos informativos se caracterizan por la violencia, pues no aportan nada”, confiesa el estudiante de 22 años.
Casos como los de Eduardo se pueden encontrar en la mayoría de los lugares del planeta. Son personas que se caracterizan por estar al otro lado de la vereda respecto a las informaciones que a diario manejan la pauta de la opinión pública. Cansados de ser manipulados por los medios de comunicación, buscan otras opciones para diferenciarse. Al parecer, la revolución ya está en marcha.
Por lo menos, las cifras avalan aquello, pues según estudios de la empresa Technorati, existen más de 50 millones de diarios ciudadanos, las cuales son mayormente conocidos como Blogs. No obstante, lo impactante de esta revuelta es que la blogosfera incrementó su tamaño 100 veces en los últimos tres años, la cual sigue creciendo a pasos agigantados, pues se dobla cada 200 días.
Pero cuál es el fenómeno que ha provocado que la dictadura ya no sea de los medios de comunicación, sino de los propios ciudadanos. Respuesta que a ciencia cierta nadie ha logrado oficializar. Sin embargo, lo único concreto es que la gente está reaccionando al Cuarto Poder.
Los inicios de la dictadura
Bob Woodward nunca imaginó que mientras indagaba las aristas que hicieron caer al gobierno de Richard Nixon despertaría las ganas de expansión del Periodismo, donde palabras como investigación y fiscalización se incluirían como nuevos nichos emblemáticos de la profesión.
Así lo avala el geopolítico y estratega internacional, Ignacio Ramonet, quien manifiesta que el escándalo Watergate “potenció un período de euforia en el cual, los periodistas consideraban que eran los actores principales de la vida cívica e intelectual, una especie de súper periodistas”.
Con lo cual, emergió una “suerte de embriaguez en la que la prensa se creía capaz de brillar la verdad frente a la opacidad que justifica la posterior vocación censora y vigilante del cuarto poder respecto al resto de las potestades, evitando que abusen de sus prerrogativas para imponer decisiones injustas al resto de la sociedad”, explica el director de Le Monde Diplomatique.
No obstante, todo aquello quedó en el pasado, pues “el clima social que desacredita a las instituciones democráticas afecta hoy con especial intensidad a la prensa, porque para muchos ciudadanos las clases política y mediática ya no están aisladas, sino que se funden en un híbrido mediático- político”, alerta Ramonet respecto a los diversas asociaciones corruptas que ha generado el cuarto poder.
Todo esto ha propiciado la dictadura de los medios, según señala la Asociación Mundial de Comunicación Cristiana (WACC), asegurando que “las principales fuerza de la globalización como la economía de libre mercado y los medios informativos imponen patrones de consumo y estilos de vida en todo el mundo”.
Lo que desencadena que “el mensaje mono cultural de las empresas de comunicación esté amenazando a las más de cinco mil lenguas y culturas existentes hoy en el planeta”, afirma un estudio de la WACC.
Los primeros pasos de la Revolución
El escritor de Atina Chile, Marcelo Duarte, concuerda con las apreciaciones de la entidad cristiana, argumentando en su blog que “los periodistas en su afán de informar, pierden la objetividad al teñir con sus propias interpretaciones la realidad. Incluso, colocan dicha realidad según la conveniencia política y económica del medio”.
Pero advierte que la población mundial se está congregando mediante la tecnología para erradicar los sentimientos totalitarios de los medios de comunicación. Colocando como ejemplo los blogs, los cuales “están cambiando la forma de mirar el mundo y sus acontecimientos, dejando la interpretación de los hechos en manos de ciudadanos común y corrientes, quienes sin ser periodistas aportan sus miradas y juicios con matices de imparcialidad”, explica el integrante del movimiento Atina Chile.
Los argumentos de los expertos recalan en el mismo puerto, ya que la mayoría acepta el surgimiento de una nueva revolución: El periodismo ciudadano, donde algunos medios de prensa escrita y televisiva ya detectaron el fenómeno, agregándolo a sus estrategias informativas.
Dicha tendencia ha logrado devolver paulatinamente el poder a la población ordinaria, quienes “se ven motivadas a expresar sus ideas y denunciar sus legítimas aspiraciones a través de la red, colocando los temas que no siempre son noticias mediáticas, pero que sí les importan y agregan valor”, revela Duarte.
Un ejemplo de aquello es lo que realiza El Mercurio. Creó diversos sitios o blogs para que gente desde la “señora Juanita” hasta autoridades del país, publiquen los termas que consideren importantes para la realidad nacional. Tal como lo hace Eduardo con su espacio, el cual recibe 67 mil visitas por hora de todas las localidades internacionales, según cifras de Technorati.
Al parecer todo indica que la revolución ciudadana terminará por exterminar la relevancia autoritaria de los medios de comunicación. Por lo menos, los expertos señalados lo cercioran, pues esperan que el movimiento ciudadano siga captando adeptos, garantizando que la presencia indefinida de blogs continuará mediando entre la población y el Cuarto Poder.








